miércoles, 21 de abril de 2010

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego”

Simone Seija Paseyro Uruguaya – 45 años


Alguien me dijo que no es casual…que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi tierra personal.

Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna.

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen.

Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.

Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un exámen, o para cerrar una noche de cine. Las de “veníte el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.
El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.
Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar.


Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.

Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.

Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.

Entonces…los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.

Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.
Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.

Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos. Hoy somos todas espejos de las unas, y al vernos reflejadas en esta danza cotidiana, me emociono.

Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.

martes, 20 de abril de 2010

Alabanza

Te alabamos diosade Criar con Instinto de Cueta Gatarishi

Agradezco ser un animal, porque los hombres han puesto en peligro lasupervivencia del planeta.

Agradezco ser hembra, porque el hombre no es el centro del universo,sino apenas un eslabón más en la cadena de la vida.

Agradezco que me digan que soy irracional, porque la razón ha conducido a los peores actos de barbarie.

Agradezco no haber inventado la tecnología, porque la tecnología haenvenenado el agua y el ozono.

Agradezco que me hayan colocado más cerca de la naturaleza, porquenunca estaré sola.

Agradezco que me hayan confinado al hogar y a la familia, porque puedohacer de toda la Tierra mi hogar y mi familia.

Estoy feliz de que me llamen ama de casa, porque puedo apoderarme de la mía.

Estoy feliz de no ser competitiva, porque entonces seré solidaria.

Estoy feliz de ser el reposo del guerrero, porque puedo cortarle el pelo mientras duerme.

Estoy feliz de que me hayan excluido del campo de batalla, porque la muerte no me es indiferente.

Estoy feliz de haber sido excluida del poder porque lejos del poder me alejo de la ambición y la codicia.

Estoy feliz de que me hayan excluido del arte y de la ciencia, porque los puedo inventar de nuevo.

Me agrada saber que mi cerebro es más pequeño que el cerebro del hombre, porque entonces mi cerebro cabe en todas partes.

Me agrada que me digan que carezco de lógica, porque entonces puedo crear una lógica menos fría y más vital.

Me agrada que me digan que soy vanidosa, porque puedo mirarme al espejo sin sentirme culpable.

Me agrada que me digan que soy emocional, porque puedo llorar y reír a gusto.

Me agrada que me digan que soy histérica, porque entonces puedo lanzarlos platos a la cabeza de quien intenta hacerme daño.

Me gusta que me llamen bruja, porque entonces puedo cambiar ladirección de los vientos a mi favor.

Me gusta que me llamen demonio, porque puedo quemar el lecho donde me abusan.

Me gusta que me llamen puta, porque entonces puedo hacer el amor conquien me dé la gana.

Me gusta que me digan débil, porque me recuerdan que la unión hace la fuerza.

Me gusta que me digan chismosa, porque nada de lo humano me será ajeno.

Pero lo que más agradezco, lo que más me agrada, lo que más me gusta y lo que me hace más feliz, es que me digan loca, porque entoncesninguna libertad me será negada.

Una y mil veces me quemó la Inquisición y aprendí a nacer de las cenizas.

Me encerraron en un harén y encerrada no dejé de reír.

Me pusieron un cinturón de castidad y adquirí las artes de un cerrajero.

Cargué fardos de leña y me hice fuerte.

Me pusieron velos en la cara y aprendí a mirar sin ser vista.

Me despertaron los niños a medianoche y aprendí a mantenerme en vigilia.

No me enviaron a la Universidad y aprendí a pensar por mi cuenta.

Transporté cántaros de agua y supe mantener el equilibrio.

Me extirparon el clítoris y aprendí a gozar con todo el cuerpo.

Pasé días bordando y tejiendo y mis manos aprendieron a ser más exactas que las de un cirujano.

Segué trigo y coseché maíz, pero me quitaron la comida y con hambre aprendí a vivir.

Me sacrificaron a los dioses y a los hombres y volví a vivir.

Me golpearon y perdí los dientes y volví a vivir, me asesinaron y me ultrajaron yvolví a vivir.

Me quitaron a mis hijos y en el llanto volví a la vida.

Con tanta fortaleza acumulada, con tantas habilidades y destrezasaprendidas, mujer, si lo intentas, puedes volver el mundo al revés.

Tatiana Lobo, Poetisa chilena.