lunes, 4 de enero de 2010

Cambiar de ciudad...

Cambiar de ciudad es como transmutarse, como nacer de nuevo, en parte. Es una nueva oportunidad de ser... de ser otra... o de ser la misma... de aprovechar y re inventarme... o dejarme igual.

Cambiar de ciudad es despedirse, y es darse cuenta del espacio que ocupaba, y fue darme cuenta de cuanto me querian y de cuanto los quiero.

Cambiar de ciudad es atreverse, porque en mi caso es volver... es volver a donde deje un espacio y hacerme caber otra vez.

Cambiar de ciudad es desafiarme, mis propios miedos puestos ahi en frente a mi y saltar... y sentir que puedo y soy capaz de crear de nuevo.

Volver a mi ciudad es aparecer de nuevo... despues de tantos años. Y al mismo tiempo desaparecer...

Volver a mi ciudad es poder contar lo que hice todos estos años y estar lista para hacerlo aqui. Volver a mi ciudad tambien es dejar mi ciudad porque al principio no lo parecia pero durante doce años construi esa ciudad para mi... que me contuvo... que me dejo ser... que me ayudó a ser.

En Córdoba nací, fui a la escuela, arme una vida social y me casé. Eché raices que me sirvieron para un dia sentir que podia y mudarme a Rosario.

En Rosario, fui esposa, madre de tres hijos, voluntaria, presidenta de una organizacion, activista de mis causas, encontre amigas entrañables que se convirtieron en mi familia elegida, engordé, adelgacé, comence mi recorrido por la parteria, me hice vegana.

Durante 12 años converti la primera sensacion en Rosario de sentirme una extraña a sentirme en casa.

Cambiar de ciudad ahora es sentir que tomo lo que me da la vida dispuesta a todo, de frente, con dolor y tristeza, pero tambien feliz de sentir que no vuelvo a un lugar desconocido, que tengo amigos que a pesar del tiempo estan a mi lado y lo estuvieron siempre... y con los que siempre sentimos la distancia.

Volver a mis amigas queridas desde un yo distinto al que se fue 12 años atrás y sentir que tengo que re-conocerlas...

Es una oportunidad, asi lo vivo... agradecida por vivido y lo que tuve durante 12 años, y con alegria por lo que viene.

Transmutarse... ser otra y ser la misma, aprovechar la escencia.